Esta es una de esas historias que empiezan con un
“tranquilos, es solo para una exposición”
y acaban con una llamada de aduanas pidiendo más de 25.000 €.
Pasó hace poco.
Le pasó a una galería española.
Y podría pasarte a ti mañana.
“La obra viene solo para exponer, luego vuelve”
Una galería española traía desde Estados Unidos una obra de gran formato valorada en más de 250.000 €.
Destino: una exposición temporal de un par de meses.
Después, la pieza volvía a EE. UU.
Hasta aquí, todo normal.
Pidieron una cotización de transporte, la aceptaron… y el envío se activó.
Demasiado rápido.
Nadie preguntó:
- si la importación era temporal o definitiva,
- si había venta o solo exhibición,
- si existía retorno confirmado.
El envío entró en España como importación definitiva.
El momento “¿perdón?”
Cuando la obra llegó a aduanas, llegó también el aviso:
Importación definitiva de obra de arte.
Valor elevado.
Impuestos de importación exigidos.
Más de 25.000 € a pagar para poder retirar la obra.
La galería reaccionó con las mismas frases que escuchamos siempre:
“Pero si no se ha vendido”.
“¿Por qué tenemos que pagar impuestos?”
“La pieza vuelve en dos meses”.
Aduanas no estaba inventando nada: simplemente estaba aplicando la normativa correcta sobre importación internacional.
Y aquí es donde muchos cargan con costes que pudieron evitarse.
Si quieres saber qué trámites y requisitos legales hay para aduanas con obras de arte, lo explicamos con detalle aquí:
👉 https://enviarte.art/aduanas-y-obras-de-arte-tramites-y-requisitos-legales/
El verdadero problema: intentar arreglarlo tarde
Aquí viene la parte incómoda.
👉 Cambiar una importación definitiva por una temporal cuando la obra ya está en aduanas es un problema serio.
No es un trámite rápido.
No es un “corregir un error”.
Y en muchos casos, no es posible sin asumir costes.
Implica:
- rehacer DUAs,
- justificar el cambio ante aduanas,
- retrasos y almacenajes,
- llamadas incómodas con clientes e instituciones.
Todo por no haber definido correctamente el tipo de importación antes de enviar.
Lo que se tendría que haber hecho desde el minuto uno
Si el envío se hubiese planteado bien desde el principio, la solución era clara:
Importación temporal de obra de arte:
- sin pago de impuestos de importación,
- con plazo definido,
- con retorno garantizado,
- con cobertura legal y fiscal correcta.
Sí, puede parecer que hay más preguntas y más documentación.
Pero esa inversión inicial ahorra miles de euros en aduanas.
Si quieres saber cómo gestionamos aduanas, seguros y trámites específicos para arte, lo explicamos aquí:
👉 https://enviarte.art/gestion-aduanas-seguros-arte/
“Pero EnviArte siempre pide demasiados datos…”
Y aquí está la clave.
Cuando en EnviArte pedimos:
- finalidad del envío,
- duración de estancia,
- valor real,
- país de retorno,
- si existe o no venta,
no es por burocracia.
Es porque esas respuestas deciden si pagarás 0 € o 25.000 € en impuestos.
La logística de arte no empieza cuando la obra se embala.
Empieza cuando se toman las decisiones correctas antes de enviarla.
La moraleja (para galerías y artistas)
En envíos internacionales de arte,
el mayor error no es un golpe ni una rotura.
Es no definir bien el tipo de importación.
Y ese error no se nota al salir…
se nota cuando la obra ya está bloqueada en aduanas.
Mini checklist EnviArte antes de aceptar una cotización
✔ ¿La obra se vende o solo se expone?
✔ ¿Va a volver al país de origen?
✔ ¿Cuánto tiempo estará fuera?
✔ ¿Quién es el importador legal?
✔ ¿Qué pasa si queda retenida en aduanas?
Si no tienes estas respuestas claras, no envíes todavía.
En EnviArte no solo movemos obras. Evitamos sustos.
Preferimos hacerte preguntas antes
que darte una llamada de pánico cuando aduanas ya ha hablado.
Porque en logística artística,
lo caro no es el transporte.
Lo caro es improvisar.
















