¿Quién se encarga del envío de una obra de arte?
La clave no es quién, sino el acuerdo previo
En el sector del arte no existe una única norma universal sobre quién debe gestionar y asumir el envío de una obra. Las responsabilidades no dependen únicamente de si el artista o la galería organizan el transporte, sino del acuerdo alcanzado entre las partes antes de iniciar la colaboración.
El envío forma parte del deal, igual que lo son la comisión, la producción, el seguro o el montaje.
Factores que determinan quién gestiona el envío
Antes de hablar de responsabilidades, es importante entender que el reparto de tareas y costes depende de varios factores clave:
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Quién contacta a quién
No es lo mismo que una galería invite a un artista que que un artista se acerque a una galería con una propuesta. -
Tipo de exposición
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Exposición individual
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Exposición colectiva
En las colectivas, especialmente, los criterios suelen variar y estandarizarse más.
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Relación previa entre artista y galería
Colaboraciones consolidadas tienden a tener acuerdos más claros y recurrentes. -
Valor de las obras y volumen del envío
No es comparable enviar una obra pequeña que varias piezas de alto valor o gran formato. -
Capacidad logística de la galería
Muchas galerías trabajan habitualmente con empresas especializadas y prefieren centralizar la gestión.
Escenario habitual: la galería gestiona el envío
En la práctica, lo más habitual —y lo que vemos a diario en EnviArte— es que:
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La galería sea quien organiza el envío, tanto:
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Desde el estudio del artista hacia la galería.
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Como desde la galería hacia el coleccionista final.
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Esto permite:
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Unificar criterios de embalaje.
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Trabajar con proveedores de confianza.
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Reducir riesgos y malentendidos.
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Facilitar seguros, documentación y control del proceso.
Por eso, en la mayoría de los casos, las galerías son quienes nos contactan directamente para coordinar estos envíos.
Otros escenarios frecuentes
Artista → Galería
Puede darse cuando:
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El artista asume parte de los costes como condición de participación.
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Se trata de una primera colaboración.
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El acuerdo así lo establece explícitamente.
Artista → Coleccionista (venta directa)
Cuando el artista vende directamente a un coleccionista, el envío también se negocia:
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Puede estar incluido en el precio.
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Puede asumirlo el comprador.
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Puede gestionarlo el artista con una empresa especializada.
Galería → Coleccionista
En ventas canalizadas por galería, lo habitual es que:
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La galería coordine el envío.
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El coste se traslade (o no) al comprador según el acuerdo comercial.
La importancia de dejarlo claro desde el principio
El mayor problema no es quién paga o quién gestiona, sino no haberlo hablado antes.
Nuestra recomendación es clara:
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Definir quién organiza el envío.
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Aclarar quién asume los costes.
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Establecer qué incluye el servicio (embalaje, seguro, montaje, etc.).
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Dejarlo por escrito, aunque sea de forma sencilla.
Esto evita malentendidos, tensiones innecesarias y problemas cuando la obra ya está en movimiento.
Conclusión
En logística de arte no hay reglas absolutas, pero sí una constante:
todo funciona mejor cuando el acuerdo está claro desde el inicio.
Artistas, galerías y coleccionistas pueden adaptarse, negociar y llegar a soluciones justas para todos. Lo importante es que el envío no se trate como un detalle menor, sino como una parte esencial del proyecto.
Porque cuando el deal está bien cerrado, el resto fluye.
















