El embalaje sostenible para reducir el impacto ambiental sin comprometer la protección de las obras
La sostenibilidad se ha convertido en uno de los grandes retos para prácticamente todos los sectores, como el transporte y embalaje de obras de arte no es una excepción. Galerías, artistas, coleccionistas, museos y empresas especializadas buscan cada vez más soluciones de embalaje sostenible que permitan reducir el impacto ambiental asociado al movimiento de las obras. Sin embargo, cuando hablamos de arte existe una dificultad añadida: la sostenibilidad nunca puede conseguirse si disminuye la protección de la pieza. Una obra puede ser única, extremadamente frágil y tener un importante valor económico, artístico o histórico. Por ello, desarrollar un embalaje de arte sostenible requiere conseguir un equilibrio entre reducción de materiales, reutilización, reciclabilidad, eficiencia logística y protección.
En EnviArte creemos que la evolución hacia una logística del arte más sostenible pasa precisamente por analizar cada una de estas variables y mejorar progresivamente los procesos de embalaje y transporte.
¿Qué entendemos por embalaje sostenible?
La sostenibilidad de un embalaje depende de numerosos factores como los materiales utilizados, procedencia, la cantidad necesaria, capacidad de reutilización, reciclabilidad, la vida útil del embalaje y la eficiencia del transporte para el que ha sido diseñado. Por este motivo, una solución aparentemente sostenible puede no serlo si nos obliga a sustituir constantemente el embalaje o no proporciona la protección necesaria. Mientras que en el transporte de obras de arte hay además un factor fundamental: evitar daños. Si un embalaje insuficiente provoca el deterioro de una obra y obliga a realizar restauraciones, nuevos embalajes o transportes adicionales, el impacto económico y medioambiental de la operación puede terminar siendo considerablemente mayor.
Por ello, el objetivo debe ser reducir el impacto del embalaje manteniendo siempre los estándares de protección que necesita cada pieza.
El reto de conseguir embalajes sostenibles para obras de arte
El embalaje de arte tiene unas exigencias muy diferentes a las del embalaje convencional. Un cuadro, una escultura, una antigüedad o una pieza de diseño pueden necesitar protección frente a impactos, vibraciones, movimientos, humedad o cambios de temperatura durante su transporte, ya que cada obra tiene características diferentes. Es decir, no necesita el mismo embalaje un lienzo de pequeño formato que una escultura de gran tamaño, una pieza especialmente frágil o una obra que va a realizar un transporte internacional con diferentes manipulaciones durante el recorrido.
Esta diversidad hace que sea difícil establecer una única solución de embalaje sostenible respetuoso con el medio ambiente válida para todas las obras. La solución pasa en muchas ocasiones por diseñar el embalaje que cubra las necesidades reales de cada pieza.
La madera en el embalaje profesional de obras de arte
Las cajas de madera continúan teniendo un papel muy importante en la logística especializada de arte. Su utilización corresponde principalmente a razones de seguridad, permiten crear estructuras rígidas, adaptar el interior a las dimensiones de cada obra y proporcionar una protección elevada durante transportes nacionales e internacionales. En determinados envíos, especialmente cuando hablamos de obras frágiles, valiosas o de grandes dimensiones, sustituir una caja de madera por una solución más ligera únicamente por motivos medioambientales podría comprometer la seguridad de la pieza. Conoce los embalajes para arte más seguros.
El enfoque debe consistir en preguntarnos cómo podemos utilizar mejor los materiales necesarios, reducir desperdicios y prolongar al máximo la vida útil de los embalajes siempre que sea posible. Por ello, en EnviArte no entendemos la sostenibilidad como la eliminación indiscriminada de determinados materiales.
Reutilización, una de las grandes oportunidades del sector
Una de las formas más interesantes de reducir el impacto de los embalajes profesionales es aumentar su reutilización. Una caja de madera correctamente diseñada y conservada puede ser utilizada nuevamente dependiendo de sus características y del proyecto. Esto resulta especialmente interesante en operaciones recurrentes, exposiciones temporales, ferias de arte o movimientos de ida y vuelta en los que conocemos previamente las características de las piezas. Como empresa la idea es diseñar teniendo en cuenta una posible segunda oportunidad donde permita ampliar el ciclo de vida del embalaje y reducir la fabricación de una nueva caja para cada movimiento.
















